Carta Abierta: Sin fechas para recordar.

Carta Abierta
01

(03-Sept-2015)



Estoy desesperadamente ansiosa por entender y ver el otro lado de tu realidad…

Y no es que hable a través del dolor, pero debes reconocer que la razón por la que todo esto dolió fuiste tú.

Estoy sola en medio de la noche preguntándome si puedo confiar en ti, supongo que no es un buen presagio que este a solas en medio de la habitación. Te cuento mis sueños, te cuento mis miedos, pero continúas diciendo que no te hago parte de ellos.

Tengo más miedo que al comienzo, porque ahora sé que me defraudaste una vez y probablemente lo volverías a hacer…
Estoy peleando con la parte lógica de mí, la que dice que aunque duela no puedo seguir así, contigo y sin ti.

Amo los buenos momentos en que sonríes y todo está bien, amo la sonrisa maliciosa y la mirada picara, amo todo aun cuando sé que voy en caída, te amaría aún más su supiera la verdad escondida tras todas las mentiras.

Sé cuándo mientes incluso cuando no has comenzado a hacerlo, tu mirada se nubla, se te seca la boca, tus rodillas rebotan y aun cuando sé que lo empiezas a hacer no puedo irme y no sé qué hacer.

¡Es tan injusto! Yo debería haber sabido todo des el principio, supongo que era más divertido cuando no tenías mi atención, pero esta soy yo reprimiendo mi corazón para que no sepas cuanto dolió, ni la manera en que te quiero hoy.

Soy yo quien jugaba a escapar, a buscar otra realidad y entonces apareciste tú y me diste seguridad, un lugar al que volver, pero hoy no es así… Me encantaría tirarte todo a la cara porque sabes que no me avisaste que todo se vendría cuesta abajo cuando te diera mi corazón.

No tienes que hablar, fingir, mentir, aún sigo aquí y puedo ver tus ganas de huir, solo estoy decidiendo si debes hacerlo primero o esperar a ver el resultado de esta guerra de egos.

El miedo no es terminar con el corazón roto, el miedo sigue ahí porque mentiste y terminaste en mi espacio sin ser real aun cuando todo lo que pedí es que fueras leal.

¡No es justo! No debería tener miedo…

Te molestaste cuando pregunte si era un juego y dijiste que no eras así, pero puedo ver una estrategia, detrás de todo el relato que contaste ayer, ¿te parece que soy tan tota o aun no me puedes ver?
Estoy perdiendo en este juego de ajedrez y tú te estas convirtiendo en el rey.

Tu discurso se está volviendo agotador, siempre dices que quieres hacerlo bien, pero cuando ella te llama ya no te parece que valga la pena y volvemos al juego que solías tirarme a la cara.

Yo nunca lastime tu corazón con intención, aunque si hubiera sabido el drama seguro no habría tardado en salir corriendo en la otra dirección… Estamos mirándonos a los ojos y sé que estas tratando de arreglarlo todo mientras yo me pregunto: “¿cuándo me volví experta en caminar a través del lodo?”.

¿No era más fácil dejarme ir antes de que me enamorara de ti?
Ahora parece que quiero estar atascada aquí y sé que no es saludable que lo fácil es correr, es una lástima que lo fácil siempre me haya parecido aburrido... Ya no me ata nada más que todo lo que siento y estoy pidiendo que cambies o te vayas.

Nunca pido nada, no reclamo, no hago escenas, pero sabes que cuando me vaya es probable que nos veamos al otro lado de la calle apenas.

¡No quiero dejarte ir! Porque no me quiero perder el capítulo increíble que te vas a convertir, pero mírame bien porque las segundas oportunidades solo se dan después de haberse equivocado la primera vez.

Melanie G. 

Share this:

JOIN CONVERSATION

    Blogger Comment